Ser Gator se aprende en el camino: Mi experiencia y consejos en UF

Last Updated: August 14, 2026By Tags:

Escrito por Ana Sofia Matute

Fotos: Cortesía de Ana Sofia Matute

 

Cuando me buscaron para escribir un artículo sobre mi experiencia universitaria y mis lugares recomendados, me dio un microinfarto: ¿por dónde empiezo? Ante el pánico, acudí al único archivo histórico que nunca miente: mi galería de fotos.

Tras casi dos horas de scroll ininterrumpido entre capturas de pantalla, memes viejos y fotos de comida, la pregunta seguía ahí —¿por dónde empiezo? —, pero ahora venía acompañada de una sonrisa y una ola de emoción al recordar todo lo que he superado en esta etapa.

Para arrancar, tengo que citar a la verdadera protagonista de este trauma inicial: mi mamá. La primera vez que pisó la Universidad de Florida (o “la UF”, como le dice ella muy metida en el papel), miró a su alrededor y soltó sin anestesia:

“Ay Dios, esto es inmenso… me da miedo con mis chiquitas.”

En ese instante me sentí como una simple hormiga parada al lado de un rascacielos. Hoy, unos cuantos años después, me doy cuenta de que me he apropiado por completo de esta ciudad. Y lo más curioso es que he crecido y florecido al mismo ritmo que ella: porque si algo caracteriza a Gainesville, es que jamás terminan una obra de construcción. Entre conos naranjas, desvíos y maquinaria, la ciudad sigue en expansión… y nosotros con ella.

Un desvío que se convirtió en mi mejor destino.

¡Hola! Qué maravilla que estés aquí. Creo que no me había presentado, mi nombre es Ana Sofía Matute. Escribo esto mientras me preparo para graduarme en este semestre de Fall, y todavía me pregunto: ¡¿QUÉ?! ¿Cómo pasó el tiempo tan rápido? Escribo estas líneas para que te inspires, tomes nota y te lleves algunos consejos de mis años en el lugar que se convirtió en mi segundo hogar.

Ojalá alguien me hubiera dicho esto:

Al mudarme desde Venezuela, los planes de ir a la universidad se veían borrosos. Empecé en Santa Fe College estudiando Diseño Gráfico. Al graduarme, apliqué a UF con un GPA de 3.87 y… no quedé. Estaba destrozada.

Pero aquí va mi primer consejo: revisa directamente con los advisors de UF si tienes todos los créditos necesarios. En Santa Fe me dijeron que sí, pero al aplicar me faltaban clases. Ese momento terminó siendo una de las mejores redirecciones de mi vida. Apliqué de nuevo para Media Production Management and Technology y ¡esta vez sí quedé! No cambiaría esa decisión por nada: encontré mi verdadera vocación. Así que sé curioso, pregunta mucho y no te rindas si vas a hacer una transferencia.

Encuentra tu espacio: Hobbies y rincones secretos

Crear una rutina fuera de las aulas es vital. El semestre puede ser abrumador, y encontrar espacios de desconexión marca la diferencia. Muchos de estos lugares no los descubrí hasta hace poco, ¡así que te ahorro el tiempo para que los aproveches desde el día uno!

  1.  Eventos y cultura en el campus

Para amar a tu universidad tienes que vivir su identidad. Ve a los juegos de fútbol americano, pero también a los de básquetbol. Sigue la agenda de ACCENT Speakers Bureau (yo vi al comediante Marcelo Hernández y fue increíble) o ve a las obras de teatro. ¡Hasta vi un musical de Broadway en gira que pasó por Gainesville con entradas a precio de estudiante!

Crear una rutina fuera de las aulas es vital. El semestre puede ser abrumador, y encontrar espacios de desconexión marca la diferencia. Muchos de estos lugares no los descubrí hasta hace poco, ¡así que te ahorro el tiempo para que los aproveches desde el día uno!

   2. Las clases en el Recreation Center

Casi todas las universidades tienen gimnasio, pero si necesitas guía o prefieres entrenar en grupo, las clases de UF RecSports son una joya (¡incluidas en tu matrícula!). Tienen cycling, pilates, yoga, hip-hop y hasta flying yoga (esta cuesta unos $16 aprox, pero me sentí como acróbata de circo, ¡100% recomendada!).

No cometas este error:

Reserva tus clases en la app de UF RecSports. Si no puedes ir, cancela al menos 3 horas antes. Si acumulas 3 “no-shows”, te congelan la cuenta por 5 días y no podrás reservar nada. Aprendí a las malas para que tú no tengas que pasar por eso.

3. Flavet Park

Es un espacio al aire libre perfecto para jugar pickleball, tenis, voleibol de playa, fútbol o minigolf. ¿No tienes equipo? Con tu ID de estudiante puedes alquilar todo gratis en los casilleros al lado de las canchas, quitando todos los peros para que muevas el cuerpo y disperses la mente con deporte.

4. Arts and Crafts Center 

Ubicado en el piso más bajo del Reitz Union, este lugar está un poco escondido, pero es ideal para soltar el estrés. Puedes elegir piezas de cerámica, pintarlas a tu gusto y ellos las hornean para que te lleves un recuerdo hermoso a precios súper accesibles.

5. Harn Museum of Art

Me tomó casi dos años visitar el museo que tenía al lado, y me enamoré. Entrada gratis, paz total y un ambiente hermoso. Ahora voy a hacer bocetos de las esculturas o simplemente a avanzar con la tarea cuando no quiero estar en la librería.

 

Trae a tu familia a tu mundo (y un mensaje para los padres)

Una de las cosas que más disfruto es compartir esta etapa con mis amigos que ya son como hermanos, pero hacer a mi familia parte de esto es aún más especial. Cada vez que me visitan, hacemos planes cerca del campus: los llevo a mis rincones favoritos, les muestro dónde almuerzo, caminamos por mi facultad y… ¡hasta los monté en la ruta de autobús que tomo todos los días! Fue una de las experiencias más graciosas del mundo, y esos son los recuerdos que guardaré para siempre.

Sin embargo, sé que la transición a la universidad no solo es una aventura para nosotros los estudiantes; también es un reto de adaptación enorme para nuestros padres, que se quedan con el corazón apretado al dejarnos en un mundo nuevo.

El otro día, hablando con mi mamá sobre lo que significó para ella este proceso desde que soltó aquel “me da miedo con mis chiquitas”, me compartió una reflexión que me llegó al corazón y que hoy quiero dedicarle a todos los papás y mamás que están leyendo esto:

El mensaje de una mamá a otros padres: “Recuerdo que pensé inmediatamente: ‘¡Guau, qué universidad tan grande y tan llena de jóvenes de diferentes culturas!’. Sentí mucho orgullo de verlas entrar allí a estudiar, pero a la vez también sentí un poco de miedo y me pregunté cómo sería para ustedes desenvolverse en un mundo tan diverso. Pero las vi tan seguras de sí y tan emocionadas que me dije: ‘Estas niñas están preparadas para todo lo que la universidad les va a presentar’; ese pensamiento fue mi seguridad y mi tranquilidad. Hoy que las veo ya pronto por graduarse, ese miedo que tuve se ha transformado en una felicidad y en un orgullo inmenso porque las veo independientes, fuertes y preparadas, capaces de caminar por cualquier lugar del mundo.” 

A todos los papás que hoy se despiden de sus hijos en el dorm o en el campus: confíen en el trabajo que ya hicieron en casa. El miedo del primer día es real, pero ver a sus hijos convertirse en personas independientes, fuertes y capaces de comerse el mundo es el regalo más grande de esta etapa.


Pro-Tips de logística para no pasar un mal rato. Cómo ahorrar dinero y dolores de cabeza:

  • Parkings sin sticker: Si quieres ir en auto al Southwest Recreational Center y no tienes permiso de estacionamiento, aparca en la calle Bledsoe (al lado de las canchas de fútbol) y registra tu carro en la app Passport Parking. ¡Es gratis!
  • Horarios de restricción: En muchas zonas del campus ya no se requiere permiso después de las 3:30 PM o 4:00 PM. Revisa siempre los letreros.
  • La app imprescindible para el bus: Olvídate de Google Maps para el transporte público. Descarga GNV Ride RTS (el servicio es gratis mostrando tu ID de UF o Santa Fe). Te da la ubicación exacta de los autobuses en tiempo real y te evitará llegar tarde a clase o que pierdas un bus.

Mirando hacia atrás.

Más que una guía estricta, quiero que este artículo te inspire a salir y crear tus propias memorias a tu manera.

Hoy que estoy en mi último semestre, me doy cuenta de que los recuerdos son de las cosas más bonitas que me llevo: los lugares por los que pasé todos los días, la ruta de autobús que me llevaba a casa, mi rincón favorito para estudiar y las personas increíbles que hicieron que este camino fuera inolvidable. 

El tiempo aquí no corre, vuela. Parece que fue ayer cuando estaba parada en el campus sintiéndome pequeña y perdida, y hoy me descubro caminando con la certeza de que este lugar también me pertenece. No te afanes por tener todo resuelto desde el primer día; la universidad no se trata de no cometer errores, sino de aprender a disfrutar el camino mientras te descubres a ti mismo.

Este artículo va dedicado a “los chicos” porque sin ellos esta experiencia no hubiera sido la misma.